Constantemente me sorprende la capacidad de redes sociales de crear cámaras de eco en las que solo interactuamos con el contenido que se alinea con nuestro pensamiento. Y esto alimenta el algoritmo, que nos sigue mostrando solo ese tipo de contenido.
Y esto es el sesgo de confirmación: la tendencia a priorizar la información que encaja con nuestra manera de pensar.
En este artículo veremos cómo te afecta al diseñar.
¡Vamos allá!
¿Qué es el sesgo de confirmación?
Como te resumía en el segundo párrafo, el sesgo de confirmación es un sesgo psicológico que provoca que priorizemos el contenido que se alinea con nuestras creencias, opiniones y valores.
La consecuencia es que ignoramos aquella información que contradice lo que pensamos, algo que sesga mucho el análisis de los resultados de las sesiones de investigación, de los datos cuantitativos e incluso de lo que diseñamos.

El término fue acuñado por Peter Wason, un psicólogo cognitivo inglés considerado como uno de los pioneros de la psicología del razonamiento. El término aparece por primera vez en su estudio On the Failure to Eliminate Hypotheses in a Conceptual Task, publicado en julio de 1960.
Los 3 tipos de sesgo de confirmación que afectan tu trabajo
El sesgo de confirmación no es un fenómeno único. Aparece de tres formas muy características en el trabajo de diseño.
Sesgo en la búsqueda de información
Se produce cuando buscas activamente y con mucha intensidad datos que confirmen lo que ya crees. Esto es especialmente peligroso cuando estás haciendo investigación cuantitativa o cualitativa: formulas las preguntas que guían al usuario hacia la respuesta que esperas o necesitas.
Sesgo de interpretación
Tienes los datos delante per los reformular y lees de la forma que te conviene. Un ejemplo sencillo: has hecho un test de usabilidad y los usuarios pueden completar 7 de 10 tareas.
¿Lo interpretas como «funciona bien», o como «3 de cada 10 usuarios fallan?
Sesgo en el recuerdo
Se produce cuando recuerdas mejor los datos que confirman tu hipótesis y olvidas los que la contradicen.
Después de 20 entrevistas con usuarios, ¿qué respuestas tienes más frescas y claras en la cabeza al escribir las conclusiones?
Diseño y sesgo de confirmación: ejemplos y cómo evitarlo
El problema principal de caer en este sesgo es que distorsiona y sesga mucho nuestra perspectiva, hecho que puede influenciar negativamente como tomamos decisiones relacionadas con un proceso de investigación, el diseño y la interacción con los demás miembros del equipo.
El sesgo de confirmación al hacer investigación
Imagina que estás trabajando en el rediseño de un proceso de onboarding. Observando los datos cuantitativos te das cuenta que hay muchos usuarios al inicio, pero muy pocos finalizan el flujo. Tu hipótesis es que los diferentes pasos por los que avanzan los usuarios tienen demasiada información y son muy complejos.

Decides hacer pruebas con usuarios, y una de las preguntas es:
¿Te ha sido difícil seguir el flujo con interfaces con tanta información?
Esta pregunta tiene varios problemas:
- Haces que el usuario se centre en que hay mucha información, cuando quizás esto no era un problema para él/ella.
- Formular la pregunta de esta manera condiciona a los usuarios a buscar lo negativo en la pantalla, independientemente de si les fue fácil utilizarla o no.
- Es una pregunta de respuesta binaria (sí / no), que son respuestas que no suele dejar permitir que el usuario desarrolle.
Una buena pregunta hubiera sido:
¿Qué tan fácil o difícil fue para ti seguir el flujo de información en las interfaces durante el proceso de onboarding?
Es una pregunta de respuesta abierta, que no asume nada como fácil o difícil, ni se focaliza en un aspecto concreto.
En el caso de un proceso de investigación, la clave es centrarse en investigar y aprender, y no en validar. Si hacemos preguntas para validar una idea que tenemos, ya estaremos cayendo en el sesgo de confirmación.
El sesgo de confirmación en un test A/B
Piensa en esta otra situación: Llevas tres semanas preparando la variante B. La pruebas durante dos semanas y los resultados son ambiguos: +2% en conversión, pero estadísticamente no es significativo.
El sesgo de confirmación te empujará a buscar una métrica secundaria que sí salga a favor de la variante B (como el tiempo en página, clics en un enlace concreto… lo que sea) para justificar el lanzamiento.
¿La solución? Definir el criterio de éxito antes de lanzar el test, no después de ver los datos, y no te dejes convencer por tu mente cuando veas los resultados.
El sesgo de confirmación al diseñar
El diseño es una profesión que vive del feedback, en la que cuanto más cortos sean los ciclos de feedback, mejor. El motivo principal es que hacerlo te evitará caer en el sesgo de confirmación.
Si solo diseñas tú, y no compartes el trabajo, es muy fácil que acabes diseñando en base a lo que tú crees en lugar de incluir todas las perspectivas posibles.
Esto te puede llevar a:
- Ignorar las propuestas de los demás, pensando que “no son válidas” porque no se ajustan a tu creencia.
- Plantear preguntas erróneas al hacer investigación con usuarios, sesgando los resultados.
- Observar solo los datos de la información cuantitativa que confirman tu hipótesis.
- Ser menos innovador/a, ya que favorecerás las soluciones que encajen con tus ideas preconcebidas en lugar de explorar nuevas posibilidades.
- Iterar menos y peor, porque no podrás reconocer qué hay que mejorar. Esto te llevará a diseñar soluciones poco efectivas, afectando negativamente la experiencia de usuario.
A estas alturas quizás te estés preguntando cómo puedes asegurar que no caes en el sesgo de confirmación (o, por lo menos, minimizar su impacto). Para lograrlo, puedes:
- Rodearte de un equipo diverso, que incluya diferentes conocimientos y perspectivas. Pedirles feedback de forma regular.
- Realizar una investigación exhaustiva de quien utiliza tu producto. Comprender bien sus necesidades puede ayudarte a ti a no proyectar.
- Diseñar de forma iterativa, con ciclos de feedback cortos.
- Escuchar las opiniones e ideas de los demás, sin descartarlas automáticamente de inicio.
Preguntas frecuentes sobre el sesgo de confirmación en diseño
¿Cómo afecta el sesgo de confirmación a las entrevistas de usuario?
Si ya tienes una hipótesis antes de la entrevista, tenderás a hacer preguntas que la validen, a interrumpir respuestas que la contradicen y a recordar mejor los comentarios que la confirman. La solución es preparar guiones de entrevista con
preguntas abiertas y revisarlos con alguien externo al proyecto antes de usarlos.
¿Es posible eliminar el sesgo de confirmación?
No completamente, porque se trata de un mecanismo cognitivo. Pero sí se puede mitigar con procesos: triangulación de fuentes (usa más de una fuente), define bien los criterios de éxito antes del test, y si es posible, separar deliberadamente quién hace la investigación de quién toma la decisión.
¿Cuál es la diferencia entre sesgo de confirmación y sesgo de diseñador?
El sesgo de confirmación es específico: como hemos visto, es la tendencia a confirmar creencias previas. El «sesgo de diseñador» es más amplio, e incluye asumir que los usuarios piensan como tú, que lo que tú encuentras obvio también lo es para ellos (spoiler, no es verdad). El sesgo de confirmación es una de las causas del sesgo de diseñador, pero no la única.
Apuntes finales
Comprender y ser consciente del sesgo de confirmación es crucial y es el primer paso para trabajar mejor. Ignorar que existe puede llevarnos a diseñar solo para confirmar nuestras perspectivas e ideas, algo que, claramente, va muy en contra del diseño en sí mismo.
Si quieres profundizar un poco más, escribí un artículo titulado Diseña con la mentalidad de un principiante, en el que propuse una serie de estrategias que pueden ayudarte a evitar este sesgo.
Te invito a que reflexiones sobre algunas preguntas que hayas hecho en procesos de investigación, o incluso a gente del equipo cuando pides feedback, para ver si caes en el sesgo de confirmación si querer 👀
